Como buen catador de vinos y alimentos, disfruta cada bocado y tiene un excelente paladar. Jamás se levanta de la mesa sin estar plenamente satisfecho.
Lo mismo sucede con las taurinas, a la hora de besar, conocen todas las técnicas y son muy sensuales. Disfrutan de cada beso como si se tratara de un plato delicioso. Son afectuosos, pacientes totalmente posesivos con el otro. No se detienen hasta descubrir cómo y dónde producen y sienten el mayor placer.